La Salita, viajar a través de lo que dicen los platos

Siempre me pasa. Supongo que eso es bueno. Igual que cuando te subes a un escenario o vas a hablar en público ante la gente, te sale ese nervio de dentro del estómago, que te recuerda que estás vivo y que no eres una máquina robotizada que vive a golpe de tuits y fotos con el filtro Valencia. Siempre me pasa, digo, cuando entro a un restaurante de los buenos, de los que hablan todos. Porque siento que voy a vivir algo bonito y me emociono previamente, supongo. Y con La Salita me ha vuelto a pasar.

La Tasqueta del Mercat, el disfrute de lo sencillo

  No siempre es necesario cenar en uno de esos locales de renombre que ofrecen en su carta texturas inverosímiles y deconstrucciones de sabores a cargo de chefs galardonados con soles y estrellas. A veces, sales de trabajar, has tenido un mal día y solo te apetece encontrar un rincón tranquilo donde tomarte unas cervezas con…

Ca Mandó, un refugio interesante en Ruzafa

Me gusta la gente apasionada, los que se entusiasman con un libro tras leerlo, los que quedan fascinados con los personajes de una película o los que saben transmitirte el subidón que les provoca practicar un deporte. Por eso, cuando alguien cercano de cuyo criterio me fío, me habla con efusión de algún restaurante, este…